Carolina Dieckmann...

una carrera exitosa y de ascenso meteórico. 

Transitó su vida a un ritmo meteórico. Y en los últimos años se convirtió en la estrella indiscutida de Brasil. Y su fama trasciende las fronteras. Actualmente es protagonista de la telenovela “Señora del destino” (en Perú la emite ATV) y en los primeros capítulos demostró todo lo que su talento y belleza son capaces.

 

Por: Revista Caras  |  Fotografías:  Archivo internacional

 

El secreto de Carolina Dieckmann (25) parece ser la entrega con la cual ejerce cada uno de los roles que su existencia personal y profesional le ofrece. La actriz hizo un repaso de su historia, que es de lo más nutrida. A los 13 años realizó su primer trabajo en la actuación en la miniserie “Sex Appeal”. A los 19 se casó con un hombre que le llevaba casi dos décadas (el actor Marcos Frota, 48), poco después se convirtió en madre de Davi (4). Hace algunos meses se divorció y, si bien asegura que no puede aún superar la frustración (“Yo creía que el matrimonio sería para siempre”, se lamenta), su corazón ya tiene nuevo dueño. Está en pareja con Tiago Worcman (28), el guionista de un programa de entretenimientos muy conocido.

 

Si bien ella ya había trabajado en una decena de novelas, en sudamérica se hizo famosa recién por su valiente actuación en “Lazos de familia”. En la misma, interpretaba a una mujer que padecía cáncer y no tuvo reparo en raparse por completo para darle mayor realidad al drama que sufría el personaje de Camila. En “Señora del destino” tampoco escapa del sufrimiento. Es la hija que le arrebatan de bebé a María Carmo (Suzana Vieira) en medio de la más atroz dictadura que padeció Brasil. Pero, una de cal y otra de arena; a Carolina Dieckmann también le tocó seducir a Reynaldo Gianecchini en “El color del pecado”.

 

Además, su privilegiada anatomía la convirtió en una de las embajadoras que L´Oréal tiene por el mundo. Junto a su compatriota Fernanda Tavares, a la modelo Claudia Schiffer, las actrices Andie Mac Dowell, Eva Longoria y Charlize Theron, entre otras, Carolina Dieckmann conforma el grupo de mujeres que la firma francesa considera sus voceras y representantes. “Fue una gran sorpresa para mí cuando me lo comunicaron -comenta la artista- porque nunca fui muy coqueta. Pero gracias a esto pasé a darle más valor a los pequeños cuidados estéticos”. Los resultados saltan a la vista mientras disfruta de una mañana a pleno sol en la isla de Angra Dos Reis. Y entonces exclama: “¡Adoro la playa! Por eso me mudé a una casa en Ipanema, frente al mar. Estaba necesitando ese horizonte. Y además pensé en mi hijo Davi para tomar la decisión. Quería que con los movimientos que implicó mi separación, él no perdiera su confort”.

¿Cómo lleva su vida de separada?

Estoy más tranquila que antes, vivo con menos ansiedad. Aunque entre Marcos y yo no estaba todo mal, llevábamos una buena vida. Pero yo me sentía muy sola, había algo que no estaba funcionando. Yo no me sentía cien por ciento satisfecha. Es difícil tener que aceptar que tu matrimonio no era para siempre pero a veces es necesario tomar este tipo de decisiones. De hecho, me di cuenta de que maduré mucho tras mi separación. Yo siempre fui muy consentida. Mi marido resolvía todo por mí, era como mi súper héroe. Y de pronto, descubrir que puedo asumir responsabilidades por mí misma, me hizo crecer de golpe.

¿Tiene planes a futuro con Tiago?
Estoy muy enamorada pero no me importa hoy cuánto durará este amor. Vivo el presente sin generarme demasiadas expectativas. Si algún día me caso, ok. Y si no me caso, también. Yo eso ya lo viví y no me apremia. Hago proyectos a corto plazo.

¿En lo profesional también?
Sí, en lo que tiene que ver con mi carrera también me gusta ir paso por paso. Yo siempre fui una chica muy precoz, fui avanzando desde muy temprano a mucha velocidad. Ahora quiero darme mis tiempos.